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Citas y frases de oportunidades

Son esas situaciones y momentos que a todas las personas nos toca pasar en la vida, a unos antes y a otros después. Muchas veces son circunstancias imprevistas y otras anque las veamos venir, a todos nos afecta de un modo u otro, puede ser acontecimientos relacionados con cambios, fracasos, errores, equivocaciones, pérdidas, problemas de todo tipo. Por lo duro que puedan llegar a ser, siempre se solucionan o encontramos las respuestas. También son las situaciones que afrontamos, como los retos y los saltos de obstáculos, los cuales nos ponen a prueba para sacar el coraje que llevamos dentro y que nos pone en acción. Las circunstancas son también los éxitos, triunfos y fracasos que logramos. Con esta selección de frases y citas te ayudarán a enteder mejor que cualquier éxito se logró después de muchos intentos y de haber sufrido unos cuantos fracasos.

Entre los que no tienen objetivo, que no tienen éxito o que no valen nada, a menudo se habla de «matar el tiempo». El hombre que siempre está matando el tiempo realmente está matando sus propias oportunidades en la vida. Mientras que el hombre que está destinado al éxito es el que hace que el tiempo viva haciéndolo útil.

Sé valiente y no tengas miedo de saber que aunque tomes una decisión equivocada, lo haces por una buena razón

El verdadero acto del descubrimiento no consiste en salir a buscar nuevas tierras, sino en aprender a ver la vieja tierra con nuevos ojos.

Marcel Proust

Reinventarse no quiere decir convertirse en alguien distinto a quien se es, sino sacar a flote nuestro verdadero SER. Es en este nuevo espacio de posibilidades donde afloran la creatividad, la sabiduría y la energía que transforman por completo nuestra experiencia, trayendo una mayor serenidad, ilusión y confianza a nuestras vidas. Está en nosotros, en el ejercicio de nuestra libertad personal, hacer elecciones que paulatinamente nos lleven a transformar nuestra forma de mirar.

Lo que necesitamos, por tanto, no es más o menos dirección. Lo que necesitamos es una dirección frente que dé la bienvenida al cambio., a la duda, a lo contradictorio; una dirección que no perciba lo individual como una amenaza, que valore a las pesonas autoresponsables y que conciba la inseguridad como una oportunidad. Necesitamos una dirección de adultos y hecha por adultos; una dirección que se preocupe por el equilibrio entre dar y el recibir, que tome en serio al otro, planteándole exigencias y confiando en su capacidad para satisfacerlas; una dirección que reclame el cumplimiento de lo acordado, que sea coherente y se comunique cara a cara. Una dirección muy exigente, en los dos sentidos de la expresión: muy exigente con los colaboradores y consigo misma; una dirección que afronte sus responsabilidades, sin abdicar con escándalo de su tarea dejándola en manos de herramientas aparentemente objetivas.

Hay tres tipos de empresas: las que hacen que las cosas sucedan; los que ven suceder las cosas; y aquellos que se preguntan qué ha sucedido.

La estrategia para los descubridores y emprendedores es confiar menos en la planificación de arriba hacia abajo y centrarse en el máximo retoque y reconocer las oportunidades cuando se presenten. Así que no estoy de acuerdo con los seguidores de Marx y los de Adam Smith: la razón por la que los mercados libres funcionan es porque permiten que la gente tenga suerte, gracias a la prueba y el error agresivos, no dando recompensas o «incentivos» por la habilidad. La estrategia es, entonces, jugar tanto como sea posible e intentar recolectar tantas oportunidades de Black Swan como sea posible

Además, mi caracterización de un perdedor es alguien que, después de cometer un error, no hace una introspección, no lo explota, se siente avergonzado y a la defensiva en lugar de enriquecerse con una nueva información, y trata de explicar por qué cometió el error. en lugar de seguir adelante. Estos tipos a menudo se consideran a sí mismos como las «víctimas» de una gran trama, un mal jefe o el mal tiempo. Finalmente, un pensamiento. El que nunca ha pecado es menos confiable que el que solo ha pecado una vez. Y alguien que ha cometido muchos errores, aunque nunca el mismo error más de una vez, es más confiable que alguien que nunca ha cometido ninguno.

Olvídese de tirar los dados o las cajas de bombones como metáforas de la vida. Piense en usted mismo como un robot soñador en piloto automático y estará mucho más cerca de la verdad.

Siempre pienso que soy una buena influencia positiva para las personas que tengo cerca, y doy vueltas y vueltas para ver cómo consigo que los demás más lejos puedan beneficiarse de esto también. Si pensara más en el dinero no podría dedicarme a mis buenas acciones, pero me satisface mucho más ver la cara de la otra persona, cuando descubre de lo que ha podido ser capaz

Laura Vaquero