A la hora de embarcarnos en un proyecto, sea de la naturaleza que sea, existen varios elementos que marcarán la diferencia entre el éxito y el fracaso. Conceptos como: la dedicación, el compromiso, la lealtad, sentirse identificado con lo que se hace o generar un espacio sano de trabajo, son algunos de los factores que están detrás de las empresas más exitosas; -entendiendo éxito como la consecución de los objetivos planteados, más allá del valor económico del negocio-. No obstante, en este post nos queremos centrar en una variable particular, que resulta fundamental a la hora de desarrollar cualquier aventura empresarial: la confianza.

En la nueva era de internet, los negocios en línea están a primera orden del día. Solo hace falta ver la lista de Forbes de las mayores compañías del mundo, donde las que más han crecido han sido plataformas de e-commerce como Amazon, Alibaba y Walmart. Por lo tanto, en un contexto de marketing, posicionamiento SEO o creación de páginas web, las empresas más tradicionales precisan de colaboraciones con agentes externos para poder desarrollar su actividad en estos nuevos espacios. Unas colaboraciones que, deben estar regidas por un aspecto fundamental, la confianza. Tener la certeza de que podemos dejar en manos de otra empresa una parte muy importante de nuestro negocio. Del mismo modo en que esta otra empresa, debe depositar su confianza en que vamos a valorar el servicio prestado. A fin de cuentas, si algo caracteriza a la confianza, es la reciprocidad.

Colaboración y confianza han de ir de la mano. Hablamos de relaciones comerciales de carácter especial, ya que la colaboración tiene unas connotaciones diferentes a los acuerdos mercantiles normales, ese carácter particular requiere un plus en la relación entre las partes.

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De todos modos, la confianza no es algo que debamos aplicar exclusivamente en nuestras relaciones comerciales con otros colaboradores. Ya que, la confianza tiene una naturaleza poliédrica, que nos permite aplicarla a diferentes circunstancias y en situaciones dispares.


Generar confianza en nuestros clientes


En cualquier negocio la parte más importante son los clientes. Son las personas -merece la pena recordarlo siempre, son personas-, a las que dirigimos nuestros esfuerzos para ofrecerles el mejor producto/servicio posible. Sin ellas, sería imposible poder mantener la viabilidad de ningún proyecto, pues son las encargadas, en última instancia, de mantener la viabilidad de la empresa. Si hoy se pusieran de acuerdo millones de personas en dejar de usar Facebook, la plataforma buscaría por todos los medios encontrar el motivo de esta revuelta. Y, en consecuencia, aplicaría las medidas necesarias para revertir la situación y ganarse de nuevo la confianza del usuario. Todos los cambios realizados por una empresa buscan un mismo objetivo: afianzar la confianza del cliente.


¿Qué puedes hacer para ganarte la confianza de tus clientes?


No existe una respuesta categórica, pero sí que puedes aplicar una serie de estrategias que te acercarán a este estadio ideal:

  • Ponerte en el lugar del cliente: Es muy importante que cuando lances un producto/servicio, te pongas en el lugar del cliente. ¿Qué aportas al consumidor con tu proyecto? Poder responder a esta pregunta será clave para que el cliente confíe en tu empresa.
  • Tener en cuenta las últimas novedades: Vivimos en un mundo cambiante, donde cada día surge una nueva novedad. Los clientes son los primeros en detectar estos cambios y, en consecuencia, valorarán muy positivamente que tu empresa también esté al día en las últimas tendencias.
  • Potenciar la imagen de marca: En el mundo del marketing actual, los clientes no consumen únicamente para obtener un producto o servicio, sino que también lo hacen para lanzar un mensaje. Por ejemplo, quien se compra un iPhone sabe que lleva implícito un cierto status establecido por la sociedad. Por lo tanto, es aconsejable potenciar la imagen de marca, para que los usuarios confíen en tus productos/servicios y los ‘consuman’ con una vinculación emocional.
  • Constancia: En la era de internet, no sirve de nada ser muy talentoso si no lleva asociado la constancia. La cantidad de información y contenidos volcados en la red de forma diaria es descomunal. Lo que nos obliga a ser constantes si queremos que los clientes depositen su confianza en nuestro proyecto.
  • Rigurosidad y criterio: No podemos decir un día negro y al siguiente blanco. Los clientes pueden perder su confianza en nosotros si ven que cambiamos de opinión de forma arbitraria. Y no cabe decir que debemos evitar técnicas que pongan en riesgo nuestra rigurosidad para obtener mayor visualización. A la larga estas estrategias se acaban pagando.

La confianza es clave en cualquier negocio
Generar confianza es clave para captar nuevos clientes

Crear un espacio de trabajo basado en la confianza


Para tener éxito en un proyecto (u otra actividad) es clave el trabajo en equipo. Nadie consigue nada haciendo las cosas por si solo, es necesario rodearse de personas especializadas en cada rama del negocio para poder optimizar los resultados. Sin embargo, al trabajar con otras personas pueden surgir algunas complicaciones surgidas de las relaciones laborales. Por ejemplo, un CEO que no confía en sus subalternos o un trabajador que no entiende algunas decisiones de los de arriba. Para tratar de remediar este tipo de conflictos, es clave una cosa -no es ninguna sorpresa-, la confianza. Para ello, entran en juego diversas variables, que, unidas, potenciarán un ambiente de confianza en el trabajo, destacamos tres:

  • Humildad: No debemos creernos mejores ni peores que nadie. Ni en el trabajo ni en la vida. Cada persona destaca en unos campos concretos. Es primordial que en un ambiente laboral no existan personas con grandes egos y otras con la moral por los suelos. Está circunstancia, aparte de crear toxicidad, tendrá repercusión en la productividad del negocio.
  • Comunicación: En cualquier empresa e institución, la comunicación será uno de los pilares básicos para un óptimo desarrollo del trabajo. Debatir las cosas, compartir puntos de vista, expresar nuestras opiniones sobre temas concretos; todo ello ayudará a crear sinergias y a mejorar la relación entre los distintos componentes del proyecto. Una de las peores cosas que se pueden dar en un negocio es el miedo a decir algo, cuando un trabajador se guarda para sí una opinión. Esta circunstancia hará que el trabajador tenga siempre en mente esa opinión y le imposibilite poder realizar de forma óptima sus labores.
  • Respeto mutuo: Unido a los dos puntos anteriores, tenemos el respeto mutuo. Debería ser el punto número uno en el código de conducta de todo proyecto. Si no existe el respeto, se pierde todo. En el caso de producirse una fuerte discrepancia sobre un tema concreto, se deben buscar vías de consenso para llegar a un acuerdo. Bajo ningún concepto se debería tolerar cruzar la línea de la falta de respeto.

Humildad, comunicación y respeto. Tres de las claves para generar confianza
Humildad, comunicación y respeto. Tres de las claves para generar confianza

Confiar en nosotros mismos


El miedo al fracaso o la falta de confianza en uno mismo son elementos que nos impiden realizar aquello que nos gusta. Nos generan una imposibilidad a la hora de realizar algo para lo que realmente estamos capacitados. Confiar en nosotros mismos es determinante para poder frenar todos estos miedos. Como se suele decir: si no lo intentas, no sabrás si estás capacitado o no para hacer algo.

Si el joven Mark Zuckerberg no hubiese dejado la Universidad de Harvard, para centrarse de pleno en el proyecto que tenía entre manos, quizás no se hubiera convertido en quién es hoy en día. Demostró una confianza absoluta en sí mismo y su proyecto

Sin embargo, no os quiero vender el típico mensaje del si quieres puedes, la vida -por desgracia- no es tan fácil. Un exceso de confianza en uno mismo puede acabar comportando vanidad y un ego desmedido. Lo que puede implicar que nos creamos mejores de lo que realmente somos y acabemos chocando irremediablemente contra un muro llamado realidad. Por lo tanto, mi consejo es que tengamos confianza en nosotros mismos, pero nunca perdamos de perspectiva la realidad de las cosas.

Se puede volar, pero antes hay que darse cuenta de que tenemos alas.

Martín Ciapponi – Acróbata

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