Este texto ya había sido publicado con anterioridad, el cual surgió por invitación de Ramón Soriano, me había pedido que participara en su libro «25 aniversario del Grupo de las Alforjas» del Círculo Ecuestre de Barcelona. Los participantes en el libro, debíamos escribir, desde nuestra perspectiva profesional, nuestra visión de lo que había ocurrido desde entonces, cuando empezamos en 1994. Este libro quedó sin acabar por la pandemia. Este año, Ramón se empeñó en acabarlo, se presentó en un gran evento muy bonito justo un mes antes de que nos dejara. Lo que escribí en su día, dirigido para el perfil de las personas que lo leerían, y esto además lo había escrito en 2019, no parecía muy caduco, así que cuando me contó que al fin ya lo había enviado para su impresión, le dije que por mi parte no había problema. Así que Ramón lo vuelvo a traer al frente y esto va por ti, que en paz descanses, te echaremos de menos.

Tengo que decir primero, que agradecí a Ramón y a Manel Domínguez por invitarme a un lugar tan emblemático, como es el Círculo Ecuestre de Barcelona, para escribir en su libro y luego en una charla que impartí para ellos. Lo más sorprendente es que es un sitio bastante inusual para mí, para dar una charla de este tipo sobre tecnología, Internet y sobre el futuro digital. Digo inusual porque «El Ecuestre» es para muchos un mundo aparte donde parece que no pasa el tiempo y vive ajeno a lo que ocurre fuera, ¡pues nada más lejos de la verdad! Me sorprendió gratamente.


Una de las salas del Círculo Ecuestre de Barcelona

¡Y parece que fue ayer!


En 1994 nació el «Grupo de Las Alforjas», y ese fue el mismo año en que yo me conecté a Internet por primera vez. Y desde entonces, el mundo online es un medio natural para mí tanto en lo profesional como en lo personal, porque quiera o no, ya no puedo prescindir de Internet. Así, ¿qué mejor momento que este, en el 25º aniversario de Las Alforjas del Círculo Ecuestre, y los propios 20 cumpleaños nuestros de GaeaPeople en 2022, para echar la vista atrás y reflexionar sobre lo que ha supuesto para todos en nuestra vida el hecho de Internet y, por consiguiente, el “asunto digital”?

Entonces, en los inicios de Internet, en cualquier empresa las charlas “innovadoras” tenían que ir alrededor de esto: “Estamos ante un momento histórico, es una nueva tecnología disruptiva y que va a provocar cambios relevantes en la sociedad, en lo productivo y en todos los ámbitos de la comunicación. El modo de como vamos a relacionarnos con los demás ya no será lo mismo. Así que mejor estemos preparados para adaptarnos”.

Y así ha sido, pero en los 90’ no todos estaban dispuestos a emprender con la integración de nuevas tecnologías, solo se incluía como charla de “interés general” pero poco más. Y el que no estuvo dispuesto a verlo, actualmente ya no está o bien lo desplazaron, porque como se ha demostrado en estos últimos 25 años, nuestro modo de como nos comunicamos y de paso nuestro modo de vida, ha cambiado radicalmente.  Desde la aparición de lo digital, en casa y en el trabajo, la manera de ser competitivo y de ser eficaz no es lo mismo a como nos enseñaron a los de nuestra generación, porque tengamos en cuenta, que lo digital no es exclusivamente la anécdota de Facebook. El hecho digital llegó para poner patas arriba muchas cosas. 


Hemos visto como Internet ha transformado, el sistema productivo y ha alterado a la misma vez los sistemas de transmisión de conocimiento, o sea que la misma tecnología ha alterado a la vez las dos cadenas básicas de producción humana.


Antes, para que algo fuese noticia tenía que publicarlo un periodista, y si era música lo publicaba solo una discográfica y un libro una editorial. Todos los grandes agentes que gestionaban el conocimiento y la cultura, para todos ellos, todo lo que se publicaba online, todo era irrelevante. Como siempre, un problema de comprensión del cambio de paradigma, un problema generacional.

Ya no sorprende el hecho de que podamos escribir, editar, hacer vídeos, fotos, … que las fotos ya no las peguemos en un álbum, sino que lo montamos con programas descargados de forma gratuita y las enviamos a imprimir vía online al impresor de fotos,  podemos ser hasta productores musicales y con una buena estrategia en las Redes Sociales, nuestra música llega a millones…

Internet, es el espacio que, por costes, ha facilitado que cualquiera pueda generar contenido y cualquiera pueda encargarse él mismo de publicarlos.  Por consiguiente Internet ha resultado ser más que una gran herramienta de comunicación: ofrece a todos la misma oportunidad para hacer negocios, para hacer llegar un mensaje, para hacer las cosas de otra forma o ayudar a diversificar nuestra manera de como lo estamos haciendo.

Así que el tema de la TRANSFORMACIÓN DIGITAL no fue que quedáramos abducidos por la tecnología, porque el camino hacia lo digital ha sido y es un tema de ACTITUD;  o mejor aún, es un tema CULTURAL y para nada ha sido solamente un tema tecnológico. Ha cambiado a las personas en su capacidad de crear y compartir, en su forma de comunicarse y en su capacidad de transmitir información.  Todo esto no se ha solucionado solo adquiriendo “gadgets”, ha sido necesario saber cómo utilizarlos y por eso la ACTITUD ha sido esencial.

En los negocios, hemos visto como han pasado de comprar o vender discos a adquirir y vender canciones, por decir un ejemplo, pues empiezan a no venderse productos, nos venden servicios. SPOTIFY nos ofrece sus servicios de suscripción y con ello podemos tener TODA la música en nuestro móvil a un clic. Los programas televisivos los estamos sustituyendo con montón de series sin publicidad entre medio, preferimos esos canales que tienen mejores contenidos a la carta, etc. y nos duele pagar por ello.

La radio no ha dejado de existir porque apareciera Internet, ni el email acabó con Correos,  lo que ha ocurrido es que se han readaptado a la situación. La radio ahora se oye por Internet y Correos está más activo que nunca, entregando los productos que se venden en los portales online.  La industria de la música se reinventó con la llegada del iPod y la lectura ahora se edita tanto en papel como en iBook. La prensa escrita ha sufrido un buen varapalo, pero se ha reinventado y ahora hay muchas formas nuevas de ingreso que la mera publicidad por inserciones, se les ha abierto un gran campo de nuevas opciones para su crecimiento.


Disfruto de lo nuevo, pero de lo viejo también. Necesito la tecnología, pero desconectar aún más. Leo libros digitales, pero me encanta más tocar el papel. La música digital es esencial en mi vida pero en vinilo también. No soportaría ver mi vida privada en las redes, pero necesito todo el soporte digital que sea para mi vida profesional. Necesito mirar hacia adelante, pero para observar en perspectiva tengo que también echar la vista atrás.

Laura Vaquero / GaeaPeople

Por eso, la industria en general sigue reinventándose. Compiten entre ellos y con otros que les salen cada día, de no saben dónde y vemos como solamente sobreviven los que se adaptan al cambio y añaden a sus estrategias las nuevas formas diferentes de comunicarse, de crear nuevas formas de servicio y de paso un montón de formas creativas de llegar a públicos y audiencias insospechadas hace 25 años.  Internet convirtió a un mercado local también en global.


Dentro de otros 25 años, los términos: IoT, blockchain, criptomonedas, big data, ingeniería genética, hologramas, metaverso, iCloud, impresión 3D, … serán los términos que ya habremos integrado como lo más normal y las nuevas generaciones nos explicarán cómo estas nuevas tecnologías se hicieron un espacio en sus vidas.


Así que seamos todos bienvenidos a un mundo de enormes posibilidades, donde tú también tendrás un espacio reservado, como quieres que sea, tendrás que perder el miedo a salir ahí fuera y averiguarlo.

Laura Vaquero / GaeaPeople

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