De una u otra manera a todos nos gusta comunicarnos, es una necesidad de la especie humana.

Desde hace algunos años, Internet se ha convertido en una gran herramienta de comunicación gracias a las enormes posibilidades que nos brinda. Opinamos en foros, escribimos en el timeline de nuestra red social preferida, les contamos a los demás lo que estamos pensando o lo que estamos haciendo, tuiteamos varias veces al día, en fin, que todo es en mayor o menor medida, comunicación. 

Hace un par de días en la inauguración del Congreso y Exposición asLan.2013 Cloud & Network Future el famoso divulgador científico Eduardo Punset dijo que actualmente «somos distintos de los animales únicamente por las Redes Sociales», algo que nos ha dado la posibilidad de empatizar y de “conectar con la manada”.

Más allá de esa gran ventaja que es poder comunicarnos, de empatizar y de conectar con los demás, la comunicación escrita a través de internet nos ofrece muchas más posibilidades no sólo a nivel personal sino también a nivel empresarial. Una de ellas es el blog o bitácora digital. Estos sitios se iniciaron como complemento de páginas web corporativas, generalmente para comentar en profundidad alguna noticia relacionada con el sector o brindar más información sobre un tema en particular. También es sabido que el periodista Justin Hall comenzó a escribir su diario personal en internet cuando aún era estudiante, lo que según algunos, lo convierte uno de los primeros bloggeros.

Lamentablemente cada día en algún punto del planeta se cierran blogs con la misma facilidad con la que se abren. Esto sucede porque no se le ha dedicado el tiempo y la dedicación necesaria o no se ha logrado captar la atención de los lectores y por tanto, se ha perdido el interés y la curiosidad, algo imprescindible para que un blog tenga éxito.

Cuando se trata de un blog personal es muy importante tener claro lo que se quiere transmitir. Se puede dar rienda suelta a la imaginación y exponer todas las inquietudes pero siempre teniendo claro que del otro lado hay ojos que están siguiendo letra por letra todo lo que estamos escribiendo. Por eso es fundamental cuidar el lenguaje, la ortografía, la redacción y por supuesto la temática. Esto es condición sine qua non.

La finalidad de un blog debe ser la de proporcionar contenidos interesantes y atractivos porque es la mejor forma de aumentar el número de seguidores.  Muchas veces es preferible publicar entradas breves de forma periódica a publicar textos extensos pero muy de vez en cuando. El impacto de una cosa y de la otra es muy distinto.

Si el blog es empresarial o de negocios, la mejor manera de potenciar el tráfico es utilizar un lenguaje ameno, claro y cercano. Esto no significa que deba utilizarse un lenguaje soez ni  muchísimo menos. Hablamos de la necesidad de no utilizar un lenguaje demasiado técnico que resulte imposible de entender a quienes no están en nuestro sector de actividad. Si utilizamos una redacción sencilla, la lectura será más amena; de esta manera los lectores comprenderán exactamente qué es lo que se quiere transmitir y lograremos conectar con ellos más fácilmente.

Muchas veces cuando se trata de una empresa, caemos en el error de escribir sólo sobre los productos o servicios que se ofrecen. Eso no siempre es positivo porque llega un momento en el que los lectores preferirán leer sólo los titulares. Una buena forma de captar la atención es escribir sobre temas vinculados a nuestra línea de negocio. Si presentamos contenidos interesantes y útiles la gente nos valorará más y en consecuencia conseguiremos más visibilidad gracias a nuestras publicaciones.  

La ortografía y la redacción se pueden corregir, pero un contenido aburrido o demasiado liviano puede determinar que todos los ojos que nos leían se vayan en busca de otro lugar del ciberespacio con contenidos más interesantes.

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