Introducción por Laura Vaquero / GP

Unos días después de haber leído este artículo, que Elizabeth tan generosamente ha compartido, me gustaría hacer ahora una breve advertencia, teniendo en cuenta los mails que me han enviado, comentando este post, y que veo ha generado opiniones de lo más diversas. Según sea tu perfil o según el ánimo que tengas cuando lo leas, lo percibirás de diferentes maneras, podrás leer sobre la historia de una vida de éxitos y fracasos encadenados, uno detrás de otros, o puede que lo interpretes más bien, como una sucesión de experiencias diversas y algunas otras personas lean o piensen que es el relato de una persona inconformista, que no para mucho tiempo seguido haciendo lo mismo. También podría ser que lo leas y te dé que pensar, sobre lo difícil que es emprender y ¡vaya mujer que no ha parado de aprender a fuerza de batacazos!, y otras personas en cambio leen sobre alguien, que necesita el cambio, como método de estímulo para crecer.

Yo en cambio, lo que leo es la historia de una mujer superados los 50 años, que en el último periodo de 10 años de su vida, no se «ha arrugado» lo más mínimo, en el más amplio sentido del término. Los 50 no son los de nuestros padres, ahora, la mayoría que conozco, hombres y mujeres, estamos estupendos para empezar lo que queramos de nuevo.

A Elizabeth tampoco se le han caído los anillos por ponerse a trabajar en los oficios más diversos, no se flageló por aquello que no resultó como había esperado. Conozco a Elizabeth, y sé más de su historia, ha tenido muchos éxitos, ganado mucho dinero y ha vivido y sigue haciéndolo de «lujo» que es vivir, cómo y dónde quiere. Conocer aún mejor su historia de este último decenio y todo lo que ha abierto, cerrado y vuelta a empezar, mi admiración por ella ha crecido muchísimo más. Eli, es un gran ejemplo de todo lo que se puede conseguir, con solamente, querer aprender, poner entusiasmo y amor por todo lo que se hace. No importa la edad, las veces que lo hayas intentado, ser mujer, madre de familia y ex-empresaria. ¡Siempre se puede empezar de nuevo!. Te invito a que sigas leyendo y tomes ejemplo, si eres de las personas que necesitan un empujón, o que tienes terror a los cambios o necesitas de ánimos para dar un giro y hacer cosas nuevas en tu vida, ya sea a nivel de empresa, profesional o personal, ahora más que nunca se necesita de tu valentía para emprender, hagas lo que hagas. Y además, te cuento, cuando quieras aquí estamos, para darte apoyo con un montón de ideas, y comprobarás que no es tan difícil hacerlo, cuando lo haces en compañía o en equipo.

¡No veas los diferentes caminos que hay, para al final llegar al mismo sitio!, todo dependerá, cuándo lo hagas, cómo, con quién, y qué recursos utilices! Pero no te preocupes, si te empeñas lo conseguirás, si no resulta igual como esperabas, valorarás otros matices. Divertirte o no por el camino dependerá solamente de tu actitud.

Laura Vaquero / CEO GaeaPeople
GAEAPEOPLE- GAEASMARTDATA
Photo by Jaromír-Kavan

2011 El año cuando todo empezó de nuevo

Cuando leí el eBook de Laura sobre «Los AÑOS 10 para aprender sobre lo que pasó y así dominar la CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL» me dio que pensar, pues sí, casualidad o no, los últimos 10 años de la década han coincidido de una forma increíble con el inicio de un gran cambio en mi vida.

Por Elizabeth Pedrós

Teníamos una vida acomodada, dos hijos de 13 y 8 años, un marido con un trabajo estable y yo haciendo lo que más me gustaba en el mundo de la moda, vendía marcas de ropa desde mi propio despacho en el centro de Barcelona. Una llamada telefónica lo cambió todo. Me quitaron una de las marcas que me daba el 80% de mis ingresos y me sentí por primera vez incapaz de seguir adelante. Estábamos en plena crisis y mis clientes empezaban a cerrar las tiendas, y yo no tenía un producto estrella que ofrecerles. Sin darle muchas vueltas, vi claramente que se cerraba una etapa y había que cambiar de aires. Cerré el despacho y convencí a mi familia para cambiar de ciudad de residencia y empezar de nuevo, eso sí, la condición es que fuera en el sur, así que la elección final fue, Marbella. Nos mudamos en julio y el resto del año lo pasé muy relajada por primera vez en muchos años.

Marbella en Primavera. Autor: Luis Coronel

2012 Los ahorros había que estirarlos

Los ahorros no duran mucho, y tanto mi marido como yo, barajamos varias opciones sobre en qué íbamos a trabajar a partir de ahora. Es en este año cuando decido que cualquier cosa nueva que emprendiese tendría que incluir el mundo tecnológico y para ello tenía que formarme, así es como empecé a descubrir el mundo del marketing digital y todas las posibilidades que me daría a la hora de montar cualquier negocio en el futuro. Leía todo lo que caía en mis manos y no paré de investigar, aprendí mucho, necesitaba saber todo lo que pudiese, pues lo consideraba de suma importancia y más en los años que estábamos viviendo, ¡no podía quedarme atrás!. Me apunté a un máster presencial en Málaga, por aquel entonces el tema online no estaba tan avanzado. Sí, podía haber hecho un máster sobre algún tema de historia, o de cocina que también son temas que me interesan, pero pienso que aprender sobre nuevas tecnologías e internet, está aplicado a cualquier negocio o área de interés y era imprescindible e importante para crecer aún más profesionalmente y no quedarme atrás. Estaba claro que no sería una sintecho virtual.

Aquí tenéis un bonito reportaje

2013 Cuando me pasé al otro lado del mostrador

Después de haber intentado encontrar algún trabajo relacionado con mis estudios, decidí emprender algún negocio, lo intenté con alquiler de bicicletas en los hoteles, alquiler vacacional, confección de bolsos y de venta por internet. Nada me funcionó y empecé a inquietarme, por suerte mi marido ya estaba trabajando, pero yo no me quería relajar. Un amigo de Barcelona que sabía que yo vivía en Marbella me llamó para que le ayudase a buscar un local en Puerto Banús para montar una tienda, me encargué muy bien de las gestiones y me propuso que le llevase el negocio. Yo, que siempre había vendido al por mayor me puse al otro lado del mostrador a vender las prendas de una en una en lugar de en grandes cantidades. Me gustó mucho al principio, pero no me encontraba en mi salsa verdaderamente.

¡Lujo, cochazos, no hay otro puerto igual!

2014 Año de Google

En 2014, mi cabeza no paró de darle vueltas a cuál sería mi próximo paso. Trabajar en la tienda me resultaba ¡aburrido, muy aburrido! Y Google me propuso trabajar para ellos, ¡vendiendo a los comercios! Se trataba de un nuevo servicio que lograba que los comercios pudiesen mostrar sus locales con mejores fotos en 360º, eso era muy atractivo y conseguía más visibilidad para sus negocios. O sea, de nuevo me topaba con el mundo digital. Repartiendo mi día entre la tienda y el trabajo de Google.

2015 El año gourmet

A mediados de 2015 me sale una oportunidad nueva de negocio en un mercado gourmet en Puerto Banús, era ¡un puesto de croquetas! Otra vez mi propia empresa y esta vez además de alimentación, otro sector que me encanta. Como puedes imaginar, había lista de espera para tener un local, y era requisito imprescindible presentarse a concurso para ganarlo, es entonces cuando le saqué partido a mi experiencia anterior con algunas técnicas que aprendí de marketing digital, el proyecto lo presenté con el iPad, cosa que les encantó.  Gané el proyecto y el puesto, dejé la tienda y Google y me puse en marcha. Este proyecto necesitaba todo mi tiempo.

La Deliciosa Gourmet. CROQUETAS. Autor: Elizabeth Pedrós

2016 Y ahora toca con una inmobiliaria

A finales de 2016 el mercado gourmet dejó de funcionar, no porque no gustaran mis croquetas, sino que los organizadores dejaron de invertir en marketing y publicidad y también dejaron de organizar eventos por lo que los clientes poco a poco dejaron de venir. Desastre total. Antes de que acabase el año ya estaba trabajando en una inmobiliaria y que pude complementar con la croquetería, esto me ayudaba a estar ocupada hasta que descubriera cuál sería mi próximo proyecto.

2017 Sueño cumplido, montar un restaurante, pero…

Un día me topo, cerca de mi oficina de la inmobiliaria, con un local en alquiler. Abrí un restaurante japonés, no duró mucho tiempo, pues la localización no era la más acertada para el público de la zona. Durante un tiempo, pude sortear este tropiezo, asociándome con la dueña del restaurante de al lado, hasta que vino alguien con más dinero que yo y se fue a otro negocio de más envergadura. De nuevo me vi sola y vuelta a empezar.

Autor: Elizabeth Pedrós

2018 Del restaurante a la oficina

Fue a principios de 2018 cuando pensé que podía encargarme yo misma de todo, pues hasta la cocinera que contraté se fue en el peor momento, ¡justo antes de Semana Santa! O sea, que no me quedó más remedio que ponerme el delantal y encargarme de los fogones, sin contar que además llevaba todo lo demás, llegaba a casa agotada y exhausta. Cuando un día vino a cenar al restaurante mi marido con su jefe y este me vio como me desenvolvía y sacaba adelante una mesa de 12 personas a la vez, me preguntó ¿Cómo lo puedes hacer todo tu sola? Y le contesté que «todo se consigue con orden y organización». Le gustó tanto mi respuesta que me dijo que cuando me cansara de esa vida tan dura, fuese a hablar con él, pues le encantaría tenerme en su equipo Y así fue como esto me llevó a la siguiente fase de mi vida profesional. Cerré definitivamente el restaurante y me fui a trabajar a una oficina de otro, una que no era mía, por primera vez en mi vida. Mi idea era que por fin podría ayudar a aplicar mis conocimientos del mundo digital, comercial y de marketing.

2019 Me llamo «multitask»

Me doy cuenta que para lo que me contrataron, no iba a funcionar, no se puede enseñar a quien no quiere aprender. Veía claro que la visión digital que había que incorporar al negocio no era considerada importante por nadie en la empresa. Empecé a ser una persona incómoda, y además lo que el gerente me había propuesto distaba un abismo de lo que la realidad resultó ser. Me veía como una persona “multitask”, resolvía problemas de un lado y otro y hacía un poco de todo y nada en concreto. Casi no pude ni aplicar mis mejores conocimientos y experiencia en gestión comercial y mucho menos del marketing digital.

La única constante en mi vida es el cambio, no puedo estar inactiva, y si algo no funciona lo cambio por otra cosa. No dejo que nada me derrumbe el ánimo, pero como humana que soy, cuando el abatimiento o la tristeza me inunda, cuando eso ocurre, solo dejo que sea por poco rato. En este año 2019, hasta me puse a aprender sobre impermeabilizaciones para colaborar de forma comercial con una empresa, evidentemente no era lo mío, pero si eso es lo que había que hacer, pues bienvenido sea, ¡vendamos también tratamientos para suelos!, de todo se aprende algo bueno.

Y así acabé el decenio. Por suerte, esto no termina aquí y aunque 2020 vino cargado de una sorpresa desagradable con un virus al que llaman SARS-CoV2, que ha originado la nueva enfermedad COVID-19 ¿voy a dejar que ese bicho me impida hacer otro giro profesional? ni hablar, ¡ahora toca a ayudar a otros a reinventarse!

Entre todo lo que estoy viendo ahora, me he dado cuenta de que por fin las empresas saben que tienen que acelerar su transformación digital, pero lo tienen que hacer de forma eficiente y teniendo en cuenta la preparación y formación en nuevas habilidades de sus trabajadores. Ahora es el momento, es una gran oportunidad a la que me gusta dedicarme para ayudar y enseñar cómo gestionar el cambio, sé que puedo aportar mucho a los departamentos comerciales y a marketing. ¡Hay tantas formas de hacer cosas nuevas!

Menos mal que se me ocurrió llamar a Laura, la única amiga tecnológica que tengo. Simplemente la llamé para comentarle mis ideas y me dijo textualmente: “No puede ser. Estaba escribiendo una solicitud para conseguir más gente para el equipo, pues estoy colapsada de trabajo, y me entra tu llamada”.

Ambas coincidimos en cómo afrontamos los cambios, no nos da miedo, compartimos muchas ideas y somos igual de emprendedoras, ella lleva su negocio desde el 2002 ¡y por fin trabajamos juntas! El mundo no para de transformarse, lo hace a pasos agigantados ¡y ya estamos en la 4ª revolución industrial! Juntas aprendemos una de la otra, ¡que diferencia es hacerlo con alguien que ve el mundo y sus enormes posibilidades como a mi me gusta hacerlo!. Soy muy feliz de entrar de lleno en el mundo de las tecnologías, la empresa y de paso con el marketing para ayudar a las personas y a sus negocios, para conseguir avanzar y crecer sin miedo a lo que pueda llegar. Colaboraré y compartiré contigo mis experiencias y conocimientos y así estemos todos bien preparados para hacer frente a cualquier nuevo cambio que llegue en el futuro. ¡[email protected] LO CONSEGUIREMOS!

Y aquí podéis escuchar una canción que me encanta y que tiene que ver con este artículo – Rosario – Todo Cambia

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PILOTAR, NAVEGAR, CONDUCIR, ES TAMBIÉN SINÓNIMO DE DIRIGIR ALGO

Si aprendiste a hacerlo antes, ¿por qué la tecnología sigue siendo tu asignatura pendiente? Es incluso mucho más fácil y puede hasta ser muy divertida, ¡sin contar lo que te ayudará a conseguir!

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5 respuestas a “Toda mi vida es un cambio”

  1. ¡Que valiente! Me encantaría tener esta actitud. Acabo de cerrar mi negocio de 25 años. Yo tengo 42 años y no paro de darle vueltas a mis opciones. Gracias por compartir.

  2. No he conocido nunca a una persona tan capaz y perseverante…es el perfecto ejemplo de “self-made-woman”. Su post refleja solamente los últimos 10 años,( muy por encima),pero su vida ¡da para escribir un libro!

  3. Me ha parecido de gran inspiración el articulo, esta claro que no hay edad para emprender lo que se quiera y que siempre hay que estar preparado para los cambios, pues hay pocas cosas que no sean efimeras!

  4. «Learning by doing», estar siempre activo y aprender con cada aventura.
    Todo emprendedor ha estado en muchos proyectos antes de encontrar el éxito.
    ¡Ahora toca empezar una nueva aventura!

  5. Me ha encantado. Yo tengo la suerte de conocerla personalmente y de ser su amigo. Siempre activa, con ilusiones y organizando cosas. Es de esas personas con las que puedes estar charlando horas y horas…..
    Enhorabuena por este nuevo proyecto.

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