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Citas y frases de tiempo

El tiempo marca nuestra edad y nuestras acciones desde la infancia, juventud, edad adulta hasta la vejez. Por eso el pasado es tema que no se olvida, nos orienta o no sobre lo que podemos elegir ser en el presente y decide nuestro futuro. Frases para ordenar con tiempo y que aquí compartimos para que te dé pistas sobre lo que sí puedes hacer a cualquier edad, siempre que quieras y afrontes el reto con entusiasmo y pasión.

Al contrario de muchos colegas jóvenes, creo que tiene sentido estudiar los clásicos. Ciertamente hay muchos jugadores a los que admiro; Intento aprender de todos los grandes maestros, tanto del pasado como del presente.

¡Que mis hijos tengan música! Que escuchen música en vivo.

Entonces debe usar el tiempo que ha creado ahora para el futuro y utilizar el pasado solo para ayudar al futuro, no como una navaja para las culpas y los miedos que inhiben su propio ser. O como decía al final de una canción laboral que me gustaba mucho cuando era niño: lo que quiero decir es, tómalo con calma, pero tómalo

Cuando tengas 80 años y, en un momento tranquilo de reflexión, examináis para vuestros adentros la versión más personal de vuestra trayectoria vital, veréis que la parte más densa y significativa es el conjunto de decisiones que hayáis tomado. Al fin y al cabo, somos las decisiones que tomamos.

Quienes ven mejor el futuro, no son los más listos. Son los que están dispuestos a echar otro vistazo una vez más que los demás.

Internet estará integrado en tus lentillas: parpadearás y estarás conectado. ¿Qué quieres ver una película? Parpadeas y ya la ves.

En el futuro, no habrá líderes femeninas. Solo habrá líderes

Todos somos prisioneros de nuestro pasado. Es difícil pensar en las cosas excepto en la forma en que siempre las hemos pensado. Pero eso no resuelve problemas y rara vez cambia nada.

El futuro no es inevitable. Podemos influir en él, si sabemos lo que queremos que sea.

Llegará el momento en que te sientas cómodo con quién eres y con lo que eres —calvo o viejo o gordo o pobre, exitoso o luchando— cuando no sientas la necesidad de disculparte por nada o de negar nada. Estar cómodo en tu propia piel es el comienzo de la fortaleza.